Haro es, sin discusión, la capital del vino de Rioja. Una pequeña ciudad a orillas del Ebro donde se concentra una densidad de bodegas centenarias que no tiene rival en España —ni probablemente en Europa. Su famoso Barrio de la Estación, declarado Bien de Interés Cultural, reúne en apenas unas calles más bodegas historóias por metro cuadrado que cualquier otro lugar del mundo.
Si te alojas en Casa Rural Río Tirón, estás a solo 20 minutos en coche de este paraíso enólogo. Hemos seleccionado las 10 bodegas imprescindibles —8 en Haro y 2 cercanas que no puedes perderte— con toda la información práctica para que organices tu visita perfecta.
“El vino es el único arte que se puede beber.”
1. Bodegas Muga
Fundada en 1932, Bodegas Muga representa la esencia de la elaboración artesanal en Rioja. Es una de las pocas bodegas del mundo que mantiene un maestro tonelero en plantilla y fabrica sus propias cubas de roble. Cada vino pasa por barrica —no encontrarás aquí ni un depósito de acero inoxidable.
La visita recorre las instalaciones de tonelería, la nave de fermentación con cubas de roble francés y americano, y las impresionantes galerías subterráneas donde envejecen sus vinos. La cata incluye normalmente el Muga Crianza, el Muga Reserva y, si hay suerte, el Prado Enea o el Torre Muga.
2. CVNE (Compañía Vinícola del Norte de España)
Fundada en 1879, CVNE (pronunciado “cuné” por los locales) es una de las grandes damas del Barrio de la Estación. Su edificio centenario de ladrillo rojo es ya un icono arquitectónico de Haro. Bajo sus marcas Imperial y Viña Real produce algunos de los grandes reservas y gran reservas más premiados de toda la denominación.
La visita guiada recorre el impresionante calón de barricas —uno de los más fotogénicos de La Rioja— y la bodega histórica donde aún se conservan botellas de finales del siglo XIX. La cata suele incluir el CVNE Crianza, el Monopole blanco y un Imperial Reserva. Si puedes, reserva la experiencia premium que incluye cata directa de barrica.
3. López de Heredia Viña Tondonia
Si solo pudieras visitar una bodega en toda La Rioja, muchos entendidos te dirían que fuera esta. Fundada en 1877, López de Heredia es la bodega más antigua de Haro y probablemente la que mejor conserva la esencia de la elaboración clásica riojana. Aquí los vinos envejecen durante años —a veces décadas— en sus calados subterráneos antes de salir al mercado.
El contraste entre la bodega histórica y la espectacular tienda-pabellón diseñada por Zaha Hadid (un voladizo futurista de cristal y acero) es una experiencia en sí misma. Los vinos Viña Tondonia, Viña Bosconia y Viña Cubillo son leyendas vivas del Rioja clásico.
4. La Rioja Alta S.A.
Otra grande entre las grandes del Barrio de la Estación. Fundada en 1890 por familias viticultoras riojanas y vascas, La Rioja Alta S.A. es sinónimo de elegancia y constancia. Sus vinos Viña Ardanza, Reserva 904 y Gran Reserva 890 son referentes absolutos del Rioja clásico, con añadas que se buscan como tesoros en las mejores subastas del mundo.
La visita a esta bodega impresiona por la escala de sus instalaciones y la cantidad de barricas en reposo. El calón principal, con miles de barricas perfectamente alineadas, transmite una sensación casi cótedralicia. La cata suele incluir el Viña Alberdi y el Viña Ardanza como mínimo.
5. Bodegas Roda
Si las cuatro anteriores representan la tradición centenaria, Roda es la cara moderna y sofisticada del vino de Haro. Fundada en 1987, esta bodega apuesta por parcelas seleccionadas de viñedos viejos y una elaboración meticulosa. El resultado son vinos de expresión concentrada y elegante que han conquistado a la crítica internacional.
Su bodega, situada junto al río Ebro con vistas privilegiadas a la sierra, combina arquitectura contemporánea con funcionalidad enológica. El Cirsion, su vino de parcela única, está considerado uno de los mejores vinos de España. La visita incluye cata en una terraza con unas vistas espectaculares.
6. Bodegas Bilbaínas
Fundada en 1901 por emprendedores bilbaínos, esta bodega ocupa uno de los edificios más bellos del Barrio de la Estación. Su fachada modernista con detalles art nouveau es una joya arquitectónica que merece la visita solo por verla. Dentro, los calódos históricos conservan intacta la atmósfera de principios del siglo XX.
Su marca más conocida es Viña Pomal, un clásico que lleva décadas en las mesas de toda España. La visita es menos masificada que en otras bodegas del barrio, lo que la convierte en una opción estupenda para quienes buscan una experiencia más tranquila e íntima.
7. Gómez Cruzado
Gómez Cruzado es la joya escondida del Barrio de la Estación. Pequeña, familiar y con una filosofía de trabajo basada en los viñedos viejos y la mínima intervención. Fundada en 1886, vivió un renacer a principios de los 2000 que la ha convertido en una de las bodegas favoritas de los conocedores.
Lo que la hace especial es la relación calidad-precio excepcional de sus vinos y el trato cercano que recibes en la visita. Aquí no hay grandes grupos ni recorridos masificados: la visita suele ser con el propio equipo de la bodega, lo que te permite preguntar, aprender y disfrutar de verdad. El Honorable y el Pancrudo son dos vinos que merecen muchísimo la pena.
8. Bodegas Ramón Bilbao
Fundada en 1924, Ramón Bilbao ocupa un lugar especial en el Barrio de la Estación. Tras una importante renovación, la bodega combina hoy tradición y modernidad con unas instalaciones que incluyen un restaurante propio y espacios para experiencias gastronómicas. Es una de las marcas de Rioja más reconocidas a nivel internacional.
La visita destaca por su enfoque dinámico y didáctico, ideal para quienes se inician en el mundo del vino. Ofrecen diferentes experiencias que van desde la visita clásica hasta talleres de cata y maridaje. Su Reserva Original y el Ramón Bilbao Edición Limitada son vinos que sorprenden por su accesibilidad y complejidad.
9. Vivanco — Museo de la Cultura del Vino (Briones)
Aunque técnicamente no está en Haro sino en Briones (a 10 minutos de Haro), Vivanco es una visita absolutamente imprescindible. Su Museo de la Cultura del Vino está considerado entre los 50 mejores museos del mundo según varios rankings internacionales, y es sin duda el mejor museo de vino de España.
El museo recorre 8.000 años de historia del vino a través de una colección extraordinaria: desde sarcófagos romanos hasta obras de Picasso y Sorolla relacionadas con el mundo vitivinícola. Tras el museo, la visita a la bodega y la cata en su terraza panorámica con vistas a la Sierra de Cantabria completan una experiencia redonda. Dedica al menos medio día a esta visita.
10. Marqués de Riscal — Ciudad del Vino (Elciego)
Cerramos la lista con una bodega que no está en Haro sino en Elciego (Rioja Alavesa), pero que ningún amante del vino puede dejar de visitar. Marqués de Riscal, fundada en 1858, es la bodega más antigua de La Rioja. Pero lo que la ha convertido en un destino icónico a nivel mundial es el espectacular hotel diseñado por Frank Gehry: una escultura de titanio, acero y vidrio que brilla entre los viñedos como una obra de arte viva.
La visita recorre la bodega histórica —donde aún se conserva la “catedral”, un enorme calón con botellas de todas las añadas desde 1862— y finaliza con una cata premium. Si el presupuesto lo permite, comer en el restaurante gastronómico del hotel (1 estrella Michelin) o incluso alojarse una noche es una experiencia única. El trayecto desde Casa Rural Río Tirón es una preciosa ruta cruzando viñedos.
Cómo organizar tu visita a las bodegas de Haro
La mejor época para visitar
Las bodegas de Haro se pueden visitar durante todo el año, pero hay momentos especialmente interesantes:
- Septiembre–octubre (vendimia): La época más emocionante. Podrás ver la recogida de uva, el bullicio en las bodegas y, con suerte, participar en alguna actividad de vendimia. Reserva con mucha antelación.
- Primavera (abril–junio): Temperatura ideal para pasear entre viñedos. Los viñedos están verdes y las terrazas de Haro en su mejor momento. Menos masificación que en verano.
- Invierno (noviembre–marzo): La época más tranquila. Menos turistas, atención más personalizada y la excusa perfecta para disfrutar de la chimenea del txoko al volver a casa.
- 29 de junio: La Batalla del Vino, fiesta de Interés Turístico Internacional. Miles de personas se reúnen en los riscos de Bilibio para lanzarse vino. Una locura divertidísima.
Cómo reservar
La mayoría de bodegas requieren reserva previa, especialmente en temporada alta (abril–octubre y puentes). Nuestros consejos:
- Reserva al menos 1–2 semanas antes para bodegas populares como López de Heredia o Marqués de Riscal.
- Consulta las webs de las bodegas para reservar online. Muchas ya tienen sistema de reserva directa.
- Si vas en grupo grande, avisa con antelación: algunas bodegas limitan a 10–15 personas por visita.
- Los fines de semana y festivos se llenan antes. Si puedes, visita entre semana.
Itinerario recomendado: un día perfecto de enoturismo
Este es nuestro itinerario favorito para un día completo de bodegas, probado con nuestros propios huéspedes:
- 10:00 – Bodega 1: Empieza con una bodega histórica del Barrio de la Estación (Muga, CVNE o López de Heredia).
- 11:30 – Bodega 2: Aprovecha la cercanía para encadenar con otra del barrio (La Rioja Alta, Gómez Cruzado o Bilbaínas).
- 13:30 – Comida en Haro: El casco viejo de Haro está lleno de bares y restaurantes excelentes. La calle de la Herradura es ideal para ir de pinchos. Para un almuerzo más reposado, prueba Terete (cordero asado legendario) o Beethoven.
- 16:30 – Bodega 3: Por la tarde, una visita más relajada. Roda para su terraza con vistas o Ramón Bilbao por su enfoque didáctico.
- 18:30 – Vuelta a casa: 20 minutos de vuelta a Casa Rural Río Tirón para descansar, encender la chimenea del txoko y compartir las botellas que habréis comprado.
“Nuestros huéspedes siempre vuelven de Haro cargados de botellas, historias y ganas de repetir al día siguiente.”
Consejos de transporte
- Conductor designado: Si vais en grupo (hasta 14 personas en nuestra casa), organizaos para que al menos una persona no cate. Las carreteras de La Rioja son bonitas pero hay que conducir con responsabilidad.
- Taxi o VTC: Desde Haro hay servicios de taxi que conocen bien las rutas de bodegas. Algunos ofrecen servicio de ruta completa.
- Rutas organizadas: Varias empresas ofrecen rutas en minibús con recogida en Haro. Pregúntanos y te orientamos.
- En coche desde Tormantos: 20 minutos por la LR-111 y la N-232. Carretera cómoda y con vistas a viñedos. En la casa hay espacio para aparcar varios coches sin problema.