Santo Domingo de la Calzada: donde cantó la gallina después de asada

Hay pocas ciudades en España donde la leyenda y la realidad convivan con tanta naturalidad como en Santo Domingo de la Calzada. Esta pequeña ciudad riojana de unos 6.000 habitantes, situada en el corazón de el Camino de Santiago, guarda en su catedral algo que no encontrarás en ningún otro templo del mundo: un gallo y una gallina vivos, encerrados en un gallinero gótico de piedra, que llevan siglos cantando para recordar un milagro medieval.

Santo Domingo de la Calzada es mucho más que esa anécdota extraordinaria. Es una etapa fundamental del Camino de Santiago, una ciudad con un casco histórico medieval amurallado, un Parador Nacional instalado en un antiguo hospital de peregrinos, y una gastronomía que refleja lo mejor de La Rioja Alta. Si te alojas en Casa Rural Río Tirón en Tormantos, estás a solo 15 minutos en coche, lo que la convierte en una excursión imprescindible durante tu estancia.

“Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada.” — Dicho popular español

La Catedral y el milagro del gallo y la gallina

La Catedral de Santo Domingo de la Calzada es el corazón de la ciudad y la razón por la que miles de peregrinos y turistas se detienen aquí cada año. Construida entre los siglos XII y XVIII, combina elementos románicos, góticos, renacentistas y barrocos, y fue declarada Bien de Interés Cultural. Su torre exenta —separada del cuerpo principal de la catedral— es la más alta de La Rioja con sus 69 metros, y domina el perfil de la ciudad desde cualquier punto de acceso.

Pero lo que hace única a esta catedral en todo el mundo es su gallinero gótico: una jaula de piedra labrada, situada frente al sepulcro del santo, donde viven permanentemente un gallo y una gallina blancos. Los animales se renuevan cada pocas semanas (los vecinos de la ciudad se turnan para donarlos), y su canto resuena por las naves del templo creando una atmósfera absolutamente singular. No es raro que el gallo interrumpa una misa con su canto —y los feligreses lo celebren con una sonrisa.

La leyenda del peregrino ahorcado

La presencia de las aves en la catedral se remonta a una leyenda medieval que forma parte del imaginario del Camino de Santiago. Según la tradición, en el siglo XIV una familia de peregrinos alemanes —padre, madre e hijo— se alojaron en un mesón de Santo Domingo durante su peregrinación a Compostela. La hija del mesonero se enamoró del joven peregrino, llamado Hugonell, pero éste rechazó sus insinuaciones. Despechada, la joven escondió una copa de plata en el equipaje del muchacho y lo denunció por robo.

Hugonell fue condenado a la horca según las leyes de la época. Sus padres, desolados, continuaron la peregrinación hasta Santiago para rogar por el alma de su hijo. A la vuelta, al pasar de nuevo por Santo Domingo, se acercaron al patíbulo y descubrieron con asombro que su hijo seguía vivo, sostenido por el propio Santo Domingo de la Calzada, que lo había mantenido con vida porque era inocente.

Los padres corrieron a contarle el milagro al corregidor de la ciudad, que estaba a punto de cenar. El magistrado, escéptico, respondió con una frase que ha pasado a la historia: “Ese joven está tan vivo como este gallo y esta gallina que me dispongo a comer.” En ese instante, las aves asadas saltaron del plato, recuperaron sus plumas y comenzaron a cantar. El corregidor, convencido del milagro, ordenó liberar al peregrino de inmediato.

Desde entonces, la catedral mantiene siempre un gallo y una gallina vivos en su interior como testimonio permanente del milagro. La leyenda se representa en retablos, pinturas y tallas por todo el templo, y ha dado lugar al dicho popular que todo español conoce.

Visita práctica: la catedral abre todos los días de 10:00 a 19:00 (horario reducido en invierno). La entrada general cuesta 7 € e incluye el claustro, el gallinero, la cripta y el museo catedralicio. Los peregrinos con credencial pagan tarifa reducida. No te pierdas el retablo mayor de Damián Forment (siglo XVI), una obra maestra del Renacimiento aragónés tallada en alabastro.

Santo Domingo y el Camino de Santiago

Santo Domingo de la Calzada no sería lo que es sin el Camino de Santiago. La propia ciudad debe su existencia al santo que le da nombre: Domingo García (1019-1109), un ermitaño nacido en Viloria de Rioja que dedicó su vida a facilitar el paso de los peregrinos por esta zona de La Rioja.

En el siglo XI, la ruta jacobea atravesaba una zona boscosa, pantanosa y peligrosa entre Nájera y Redecilla del Camino. Domingo, que había sido rechazado como monje tanto en los monasterios de Valvanera como en San Millán de la Cogolla, decidió servir a Dios de otra manera: se instaló junto al río Oja y comenzó a construir infraestructuras para los peregrinos. Taló bosques, construyó un puente sobre el río Oja (que aún existe), trazó una calzada —de ahí el nombre “de la Calzada”— y levantó un hospital y una iglesia que serían el germen de la ciudad actual.

Hoy, Santo Domingo es la etapa número 10 del Camino Francés (la ruta más popular) contando desde Saint-Jean-Pied-de-Port. Los peregrinos suelen llegar desde Njera (21 km) y continuar hasta Belorado (22 km). La ciudad ofrece varios albergues de peregrinos, tanto públicos como privados, además de hoteles y casas rurales en los alrededores. Si quieres conocer más sobre la ruta jacobea por La Rioja, consulta nuestra guía del Camino de Santiago.

El casco histórico: murallas, calles y plazas

Santo Domingo conserva uno de los cascos medievales mejor preservados de La Rioja. El núcleo urbano sigue el trazado original del Camino de Santiago, que atraviesa la ciudad de este a oeste por la Calle Mayor, flanqueada por casonas de piedra con blasones, balcones de forja y soportales donde los peregrinos encontraban sombra y comercio.

Las murallas medievales del siglo XIV se conservan en varios tramos, especialmente en la zona sur del casco antiguo. Aunque ya no rodean completamente la ciudad, los lienzos que quedan dan una idea clara de la importancia defensiva y comercial que tuvo Santo Domingo en la Edad Media. Uno de los tramos más fotogénicos se encuentra junto al Torrreón, que hoy alberga exposiciones temporales.

La Plaza de España (también llamada Plaza del Santo) es el centro neurálgico. Aquí se encuentran el Ayuntamiento, la catedral y el antiguo hospital de peregrinos (hoy Parador). Es el lugar perfecto para sentarse en una terraza, pedir un café y observar el ir y venir de peregrinos con sus mochilas y bastones. En verano, la plaza se llena de vida con música y mercados.

No te pierdas tampoco el Paseo del Espolón, un agradable jardín arbolado en el borde sur del casco antiguo, con vistas a la vega del río Oja y a la llanura riojana. Es el lugar favorito de los locales para pasear al atardecer, y desde aquí se contemplan unas puestas de sol memorables con la Sierra de la Demanda como telón de fondo.

El Parador Nacional: dormir en un hospital de peregrinos

El Parador de Santo Domingo de la Calzada ocupa el antiguo Hospital de Peregrinos fundado por el propio santo en el siglo XI. Es uno de los paradores más singulares de la red española: un edificio histórico donde las habitaciones conservan arcos de piedra, techos abovedados y una atmósfera que conecta directamente con los nueve siglos de hospitalidad jacobea.

El hospital original acogía a los peregrinos que llegaban exhaustos tras cruzar los montes entre Navarra y La Rioja. Ofrecía cama, comida y atención médica gratuita, una tradición que se mantuvo durante siglos. En el siglo XX, el edificio fue restaurado y convertido en Parador, manteniendo el espíritu de acogida pero con todas las comodidades modernas.

Aunque no te alojes en el Parador, merece la pena entrar a tomar algo en su cafetería o cenar en su restaurante. El comedor ocupa la antigua sala de peregrinos, con arcos ojivales y una iluminación que invita a imaginar cómo sería llegar aquí agotado tras días de camino y encontrar cobijo, comida caliente y una cama limpia.

Las Fiestas de Santo Domingo: las “Gracias del Santo”

Las Fiestas del Santo se celebran en torno al 12 de mayo, fiesta del patrón, y son unas de las más peculiares de La Rioja. La celebración central son las “Gracias del Santo”, una procesión en la que los vecinos agradecen los favores recibidos durante el año portando ofrendas y cirios por las calles del casco antiguo.

La procesión más espectacular es la del “Santo en andas”: una imagen del santo es portada por los vecinos por las calles empedradas mientras las campanas de la catedral repican sin cesar. Las procesiones incluyen gigantes y cabezudos, danzadores tradicionales, y la participación masiva de los calceatenses (así se llama a los habitantes de Santo Domingo). Las calles se engalanan con colchas bordadas en los balcones, y el ambiente es una mezcla de devoción y celebración popular.

Durante las fiestas también se celebra la “Procesión de la Rueda”, donde se pasea por la ciudad una enorme rueda de madera decorada con pan, como símbolo de la caridad del santo hacia los peregrinos. Si coincides con las fiestas de mayo, no te las pierdas: son una ventana a la España tradicional que cada vez cuesta más encontrar.

Qué comer en Santo Domingo de la Calzada

La gastronomía de Santo Domingo refleja la riqueza de La Rioja Alta y la tradición jacobea de alimentar bien al viajero. Estos son los platos y restaurantes que no deberías perderte:

Entre los restaurantes recomendados, el Restaurante del Parador ofrece cocina riojana de autor en un marco histórico. Para algo más informal, la Calle Mayor concentra varios bares de pintxos y raciones donde puedes comer bien por un precio muy razonable. El ambiente es tranquilo y auténtico —nada de trampas para turistas.

Consejo gastronómico: si estás en la zona, no dejes de probar los vinos de la D.O.Ca. Rioja. Santo Domingo está en plena Rioja Alta, la subzona que produce algunos de los tintos más elegantes de España. Un crianza de la zona con unas chuletillas al sarmiento es una combinación perfecta.

Cómo llegar desde Tormantos

Si te alojas en Casa Rural Río Tirón, llegar a Santo Domingo de la Calzada es un paseo. Son apenas 15 minutos en coche por la LR-201, una carretera comarcal tranquila que atraviesa los campos de cereal y viñedos de la llanura riojana. La ruta es sencilla:

  1. Desde Tormantos, toma la LR-201 en dirección sur hacia Leiva.
  2. Continúa por la misma carretera pasando Leiva y Herrameluri.
  3. En pocos kilómetros llegarás a Santo Domingo de la Calzada. El aparcamiento más cómodo está junto al Paseo del Espolón, a dos minutos a pie de la catedral.

También puedes llegar por la N-120 (Logroño – Burgos), que pasa por el borde de la ciudad. Si vienes desde Haro, son unos 30 minutos por la N-124 y la LR-111. Santo Domingo tiene también parada de autobús en la línea Logroño–Burgos, aunque los horarios son limitados.

Plan perfecto: sale de Casa Rural Río Tirón por la mañana, visita la catedral y pasea por el casco histórico, come en alguno de los restaurantes de la Calle Mayor, y vuelve a la casa rural por la tarde para disfrutar del txoko con chimenea. Medio día es suficiente para ver lo esencial, aunque si quieres profundizar puedes pasar el día completo sin aburrirte.

Otros pueblos cercanos que merece la pena visitar

Santo Domingo de la Calzada está en una zona privilegiada de La Rioja, rodeada de pueblos y ciudades con un patrimonio excepcional. Aprovecha tu estancia en Casa Rural Río Tirón para descubrir estos destinos, todos a menos de 45 minutos:

Ezcaray (25 min)

Remontando el río Oja hacia la Sierra de la Demanda, Ezcaray es uno de los pueblos con más encanto de La Rioja. Casonas de piedra con entramados de madera, la Real Fábrica de Paños del siglo XVIII, la estación de esquí de Valdezcaray en invierno, y una oferta gastronómica de primer nivel (el restaurante El Portal de Echaurren tiene estrella Michelin). Es perfecto para pasar una mañana paseando y comer en alguno de sus asadores.

Haro (30 min)

La capital del vino de Rioja está a media hora. Su Barrio de la Estación concentra más bodegas centenarias que ningún otro lugar del mundo: Muga, CVNE, López de Heredia, La Rioja Alta... Combina una visita a bodega por la mañana con un recorrido de pintxos por la Herradura y tendrás un día redondo. Y si vienes en junio, no te pierdas la Batalla del Vino.

San Millán de la Cogolla (20 min)

San Millán de la Cogolla es, literalmente, la cuna del castellano. En el Monasterio de Suso (siglo VI) se escribieron las Glosas Emilianenses, las primeras anotaciones en lengua castellana y en euskera de las que se tiene constancia, datadas en el siglo X. Junto a él, el Monasterio de Yuso (siglo XI, reconstruido en el XVI) es un impresionante complejo monástico que alberga una biblioteca con códices medievales de valor incalculable. Ambos monasterios son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1997. La visita guiada a Suso (obligatoria, con reserva previa) es una experiencia que no olvidarás: caminar por las cuevas donde los monjes copiában manuscritos hace mil años pone los pelos de punta.

Por qué alojarse en Casa Rural Río Tirón

Casa Rural Río Tirón, en el pueblo de Tormantos, es la base ideal para explorar Santo Domingo de la Calzada y toda La Rioja Alta. Estas son las ventajas que nuestros huéspedes más valoran:

Descubre Santo Domingo desde Casa Rural Río Tirón

A solo 15 minutos de Santo Domingo de la Calzada. 6 habitaciones con baño privado para hasta 14 personas. Txoko con chimenea, barbacoa y la tranquilidad de Tormantos como base para explorar La Rioja Alta.